Crispación política que se extiende a lo personal.
En los últimos años me he dado cuenta que es mejor no dar tu opinión en nada, y menos en lo que se refiere en Política, ya que solo trae disputas, porque cada uno tiene una visión distinta de las cosas. He aprendido a callarme lo que realmente pienso sobre la política, pueden ver que no comparto nada que no sea algo útil de la vida, promoción de mis libros o cosas por el estilo.
Pero obviamente tengo mi opinión sobre la política, no te voy a decir que soy de derechas o de izquierdas o de centro o de del de arriba o del de abajo. Soy una persona que intenta hacer una vida tranquila ajeno a todo el ajetreo y revuelo que hay en estos casos. Aunque soy humano y hay cosas que me afectan ver y escuchar, como es el caso de Ceuta, como es el problema en sanidad que tenemos, y más cosas. Yo soy de la opinión que me gusta que se hagan las cosas bien, me da igual de qué partido sea, pero que se hagan las cosas con sentido común y que tengan un impacto positivo en la sociedad en la que vivimos.
Se que hay mucha crispación en ese sentido, que son culpables todas las formaciones políticas, no voy a señalar a solo uno, porque en este sentido tienen culpa todas las formaciones. Y eso se nota en la calle, incluso en una conversación normal con amigos un comentario, sin pretenderlo, puede disparar una disputa porque no piensan igual y no hay punto intermedio.
Creo que tenemos que volver a inventar la política, en todos los sentidos, hacer una reforma integral de los partidos políticos y de sus dirigentes, no a rebajarse como lo están haciendo hoy en día a insultarse sin tapujos. Eso no es productivo, y deja ver que está bien insultar a las personas que tienen una opinión distinta. Hay que tener un respeto a lo que es el individuo, y no caer en el insulto barato. Y más hoy en día que a través de las redes es muy fácil insultar y decir barbaridades. Y eso crea que la sociedad está perdiendo en salud mental y bienestar emocional, ya que te pueden insultar con total impunidad y de forma gratuita.
Yo creo en la política del entendimiento y de hablar con los demás formaciones para llegar a acuerdos, que sea un punto medio, pero para eso hay que tener voluntad por las partes de hacer una política limpia y honesta. Con transparencia y diálogos. Dónde quedó esa política que hacían antes que no salían de los despachos o salas de reuniones hasta que no había un acuerdo mutuo, donde reinaba la concordia y el respeto al contrincante. Como hay en el deporte hay deportividad, en la política tiene que haber lo mismo, por lo menos empezar por el respeto, que es una cosa que se ha perdido estos días, ya no solo en la política sino en todos los ámbitos se ha perdido por desgracia.
No se a donde llegará esta sociedad tal y como está, corrompida por la avaricia y la insensatez. Estaremos en un punto de no retorno o creemos que podemos volver a ser una sociedad unida y solidaria en todos los aspectos, y me refiero a los políticos que se supone que tienen que velar por el bienestar de las personas.
De Bruyn, Sander.
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